lunes 9 de noviembre de 2009

DISCOGRAFÍA RECOMENDABLE. THE BLACK CROWES

THE BLACK CROWES
Before the frost...Until the freeze
(Silver Arrow, 09)


Cuando ya pensaba que la sorpresa discográfica del año iba a ser que New Order NO sacaban recopilatorio esta temporada me topé con la nueva y jugosa obra de los Crowes. Un elepé doble (no es tan sumamente recomendable en otro formato) brutalmente delicioso, inspiradísimo y que vuelve a poner a los Black Crowes en su trono, ése que tienen al menos en mi corazoncito, no como los grunJes esos...

Para empezar recomendar encarecidamente la edición en vinilo que es donde se encuentra la versión completa de la obra manteniendo el orden de las canciones y por tanto la esencia y la gracia del asunto. En Cedé te encuentras con una especie de recopilatorio con la posibilidad de descargarte mediante un código el “otro” disco, el ...Until the freeze, vaya, si la experiencia en vinilo es de por sí más cálida en este caso se vuelve imprescindible, si te gusta claro, en caso contrario pues te va a dar lo mismo que te va a dar igual.

En Warpaint había buenas canciones pero adolecían en estudio, no hay más que pegarle un orejazo al también reciente Warpaint Live para comprobar cómo esos temas rebosan de cuerpo en directo, así que para esta nueva entrega los Crowes se dejan de pollas y se encierran en el estudio de Levon Helm en Woodstock para grabarlo en directo (con público incluso) y el resultado no puede ser más jugoso.

Desde la inicial, instrumental y campestre "Aimless Peacock" que suena como un tiro y actúa de prólogo se nos ofrece una obra madura, muy cálida frente a los fríos que se asoman desde la portada y el título, canciones muy agradecidas, de las que crecen en cada escucha, tan lejos de sus discos 90’s como tan cerca de ellos mismos, la involución de los Black Crowes alcanza una nueva cota, y servidor vuelve a creer en aquello del amor.


Son una bandaca y este Before the frost...Until the freeze va cargadito de grandes temas, de energía, actitud e inspiración, mucha inspiración, así te topas con exquisitas joyas como "Good Morning Captain", "Been a Long Time (Waiting on Love)", "Greenhorn", el sublime baladón que es "Appaloosa", "Shine Along" (que me recuerda horrores a la stoniana "Sweet Virginia"), "Houston Don’t Dream About Me", la “polémica” "I Ain’t Hiding", que presume de arreglos made in Bee Gees, más que digno a mi me parece un temaco pero seguro que ha levantado ampollas entre algun que otro fans del grupo...

Voy a seguir escribiendo nombres de canciones que me gustan mucho de este disco, venga, a saber: "Kept My Soul", la delicada "Lady of Avenue A", la impepinable "Make Glad", la hipnótica “And the Band Played On...” que me tiene atrapadísimo, hablar ahora de las influencias de The Band en el sonido Crowes teniendo en cuenta donde se ha grabado el album y, sobre todo, que el título de esta canción incluye la palabra Band es ridículo, pero siendo yo un ser ridículo en sí mismo no voy a perder la oportunidad de dejarlo claro. Después de esta canción quedan otras 5 que también resaltaría pero ya está bien de tanta gilipollez, destacar que en "What Is Home?" el que canta es Rich y cumple de puta madre, que se incluye una versión de "So Many Times" de Stills y que si "A Train makes a lonely sound" fuese una bella mujer sería eso, una bella mujer, como canción ni un pero oiga, una delicia, otra más.

Qué disco, qué gozada, qué disfrute... me dan ganas de recomendárselo a todo dios, me dan ganas de recomendárselo a Maradona, a aquellos a los que Maradona mandó a mamar también, qué carajo, me dan ganas de recomendárselo incluso a mis enemigos, de los cuales tengo el facebook lleno y no dejan de atormentarme con galletas y mierdas, incluso se lo recomendaría a mi ex pero a ella lo que le mola son Belle & Sebastian.


Don José Luis López Vázquez, maestro, grandísimo maestro, un recuerdo allá dónde se encuentre.

Siempre tuyo m.Vega: un admirador, un esclavo, un amigo, un siervo...



Por mED Vega (si encuentras el amor en un bar será porque otro lo perdió allí antes)


lunes 19 de octubre de 2009

DISCOGRAFÍA RECOMENDABLE. THE FELICE BROTHERS y THE DUKE AND THE KING

THE FELICE BROTHERS
"Yonder is the clock"
(Team love rds, 09)



















The Felice Brothers
no pierden el tiempo.

El quinteto neoyorkino nos dejó un discazo hace sólo un año y ya tienen el siguiente en las tiendas. Precisamente por eso, porque parecen tener bastante claro que no conviene desperdiciar ni un minuto de su talento, y porque la vida pasa y hay que aprovechar mientras la máquina funcione, titulan su nuevo disco Yonder is the clock (extraído de la novela El forastero misterioso de Mark Twain).

Estos chicos son irresistibles, incombustibles. A mí no me gustan los nuevos trabajos de Bob Dylan, los cambio todos por cualquiera de The Felice Brothers. Permítanme la broma pero es que la "mierda" actual de Dylan huele a precocinado ejercicio de estilo.
Ya se que Dylan es Dylan y no seré yo quien lo apalee, pero es que el alma que tienen los Felice no la tiene el de Duluth hace ya varios lustros.

Comparaciones aparte, no encontrareis nada nuevo en este disco. The Felice Brothers no necesitan un elepé que los haga grandes, no necesitan innovar a cada paso. Son una panda de románticos que aman la música y la vida, sólo hacen lo que saben y, además, se les da realmente bien. Basta escuchar algo como "Sailor song" para asegurar que son grandes. O mejor, que siempre lo han sido.

Música impregnada de raices, tradicional, música real, música viva.
Sus pequeñas baladas llenas de nostalgia y esas tonadas festivas bañadas en alcohol son ya seña de identidad.

Más de lo mismo, y eso no es sino una buena noticia.
Este año tendremos de nuevo a los Felice como invitados en nuestras noches de humo y whisky.


THE DUKE AND THE KING
"Nothing gold can stay"
(Houston Party, 09)




















The Duke and The King es el nuevo proyecto de Simon Felice, quien hasta hace nada lideraba desde la batería a los Felice Bros, acompañado esta vez por Robert Burke. La historia de este disco viene marcada por un suceso desagradable en la vida de su autor, la pérdida del bebé que esperaba con su mujer, nada menos. Y por ahí he leido que el proceso catárquico que supuso la creación de estas canciones le salvó la vida.

El album comparte algunas características con la banda de sus hermanos: existe un profundo respeto por la tradición, las canciones desprenden ese sentimiento de tristeza, derrota y amargura que tan buenos resultados depara a los Felice y, volviendo a lo de antes, también hay alma entre estos surcos.

Quizá la diferencia más sustancial radica en el tratamiento de las voces, con una marcada querencia por el soul, o en la producción, sofisticada y respetuosa al mismo tiempo.
En definitiva, no deberíamos considerar este disco como un proyecto menor de su autor, sino mas bien como otra pieza más en la colección de buena música que nos ofrece la familia Felice, de otra manera estariamos negando la grandeza de "Union Street", "Still remenber love", "Suzanne", "If you ever get famous" o "The morning I get hell".



Por Zeta (Nothing gold can stay)



miércoles 7 de octubre de 2009

NEIL YOUNG en el Primavera Sound


NEIL YOUNG & his Electric Band
Festival Primavera Sound
(Parc del Fòrum, 30/05/09)


Por cuestiones que no vienen al caso se nos han quedado en el tintero las crónicas del pasado Azkena y de dos de los conciertos de Wilco (Málaga y Granada) relativos a su (triunfal) paso por nuestro país. Pero ante un evento de la categoría del que me ocupa hay que sacar tiempo de donde sea, qué por ganas no será, jamás.


El gran
Young pasó por Barcelona como cabeza de cartel indiscutible del Primavera Sound 2009 y como no podía ser de otra manera triunfó, a lo grande, emocionando y haciendo vibrar a las almas allí reunidas. Durante una hora y tres cuartos poco más o menos no quería estar en ningún otro lugar en el mundo entero.



Antes tocaron los Jayhawks (y después Sonic Youth) y aún gustándome ambos una barbaridad, podría decir que he olvidado ambas actuaciones y no mentiría, era el día de Neil.

Junto a un buen amigo me cuadré bastante cerca del escenario, centrado, y creo que pasó bastante tiempo entre el final de los Jayhawks y la aparición de Neil Young (ataviado con camisa de cuadros), pero en cuanto empezó a bramar Mansion on the Hill se me olvidó todo: donde estaba, de donde venía, a donde iba, todo. Sólo sé que no esperaba semejante y tan brutal inicio. El primer single de mi amadísimo Ragged Glory sonando a absoluta gloria. Indescriptible. Acto seguido Don Neil se iba a acordar del Rey (del único, no de Juancar) y de un tal Johnny Rotten, efectivamente atacaba:"Hey Hey, My My (Into The Black)", yo no tenía duda alguna sobre la capacidad de emocionar del coloso pero con "Are you Ready for the Country?" Y sobre todo "Everybody Knows this is Nowhere" lo certificó, tanto que en ésta última cuando miré a mi partenaire (que no es tan fans como yo ni por asomo)y ví una lágrima recorrer su mejilla. Precioso.


La magia se apoderó del ambiente, la calidez de tito Young, el respetable entregadísimo. Todo en perfecta sintonía iba a desembocar en una actuación inolvidable. Tras las canciones citadas cayeron una majestuosa "Pocahontas" y "Spirit Road". Lo que vino después es uno de los momentos más grandes que he visto sobre un escenario, "Cortez the Killer", una finísima, apabullante y abrumadora interpretación de uno de los temas definitivos de la historia del rock. Durante todo el concierto no paré de corear cada uno de los estribillos y entregarme enérgicamente pero en ese momento me quedé petrificado e incapaz de mover los labios, absolutamente extasiado, ¡qué jodida gozada,! ¿y luego? "Cinnamon Girl", ¡ZASKA! Tras ella nos ofreció un segundo para respirar mientras se acercaba a su impresionante órgano, de esos que se ven en las iglesias, para deleitarnos con "Mother Earth", la verdad que lo de dejarnos un segundo para respirar es un decir, eso de tener el alma en vilo durante una hora tres cuartos no puede ser ni bueno, pero ¿a quién le importa? ¿nos vamos a quejar?


Un Mini set-acústico estremecedor formado por: "The Needle And The Damage Done", "Unknown Legend", "Heart Of Gold" y "Old Man". Casi nada. Especialmente especial fue la apoteósica "Old Man" con el bueno de Larry Cragg al banjo (a este tipo le tengo un aprecio descomunal desde que lo viese en la película de Jonathan Demme, Heart of Gold, hablando de las guitarras de Neil Young). Bueno, ya puestos me rindo ante una banda al completo que es cojonudísima, la misma que repartiese amor hace poco más de un año en París salvo que en lugar del Crazy Horse Ralph Molina está Chad Cromwell a la batería, a saber: Ben Keith, Rick Rosas, Anthony Crawford, Pegi Young y los ya citados. Bravo.


"Down by the River" me permitió flotar una vez más, me abracé a mi acompañante y nos rendimos, totalmente, a los pies de un mito viviente.

Se acordó Young de su más reciente obra, Fork in the Road, y nos la presentó con la brillante "Get Behind the Wheel". Tras ella, un "Rockin’ in the Free World" coreado por todo ser vivo allí presente que supondría el fin del set normal. En los bises, tal y como se había desarrollado la actuación, yo esperaba un "Like a Hurricane" (además que el teclado del pajarraco que usan en esa canción estaba allí colgao) pero me pasé de listo y lo que Mr. Young nos brindó fue un "A Day in the Life" que me dejó sin palabras. Estaba presenciando a mí artista favorito interpretando mí canción favorita de los Beatles, si eso no era el paraíso que baje Dios y me lo explique. Una BRUTAL interpretación que acabó con las cuerdas de la Old Black de Neil.



Una noche mágica e inolvidable. Tras la actuación de Neil estuvimos viendo a Sonic Youth, haciendo el Mono Ramono un rato en Simian Mobile Disco y otro rato en los Black Lips, pero todo ello ya sin palabras y sin corazón. Nos lo había robado un señor mayor, nos lo había robado una leyenda.



Por mED Vega (A day in the Life)

Que dios tenga en su gloria a Kwai Chang Caine, forajido de leyenda.

jueves 4 de junio de 2009

DISCOGRAFÍA RECOMENDABLE. DANGER MOUSE & SPARKLEHORSE

DANGER MOUSE & SPARKLEHORSE - Dark Night of the Soul
(2009)

Complicada tarea la de escribir brevemente sobre el Dark Night of the Soul y eso que no se trata del de Saint John of the Cross… En el que nos ocupa: Danger Mouse y Sparklehorse producen y firman al alimón, y además cuentan con la colaboración cediendo voces e incluso componiendo y produciendo de gente como Flaming Lips, Vic Chesnutt, Gruff Rhys (Super Furry Animals), Iggy Pop, Black Francis, Suzanne Vega, James Mercer (The Shins), Jason Lytle (Grandaddy), Julian Casablancas (The Strokes), Nina Persson (The Cardigans) y para completar y porque él lo vale: David Lynch, cuya colaboración no se limita sólo a 2 canciones (brillante sobre todo la que titula y cierra el disco), además se encarga de las tareas visuales.

En principio tan curiosa y enigmática obra no verá la luz en formato físico ni digital. ¿La razón? Disputas legales entre Danger Mouse (amigo de las P2P) y EMI (EneMI de perder moní, buah qué cosa más mala…) No obstante es posible comprar una edición limitada (5000 copias a 50 pavacos de los de allí) que consta de un libro repleto de fotografías realizadas por David Lynch que ilustran su visión/interpretación de la música del album y un cedé en blanco, sí, en blanco, donde reza el siguiente lema: "For Legal Reasons, enclosed CD-R contains no music. Use it as you will." Obviamente para que te descargues y copies el disco, aunque también puedes grabar en el cedé los grandes éxitos de las Grecas y molaría más, que es lo que he hecho yo, bajar el Dark Night of the Soul, que el de las Grecas lo tengo ya (y con unas portadas que ni Lynch).

¿Qué más decir? Ah, claro, la música, el disco se compone de una docena de notables canciones donde el productor de moda (no me refiero a Timbaland sino al simpático Danger Mouse) mete mano para llevarlas hasta la excelencia de una manera preciosista pero sin saturar, contundente y eficaz. No es el típico y anecdótico disco de Guest Stars, es una obra con una línea definida y realizada con buen gusto y pese a ello sin ensombrecer las personalidades que forman parte de la misma. Bastante agradecido con las escuchas, un disco que deja un poso agradable tras su degustación. Ñam…



Por mED Vega

miércoles 3 de junio de 2009

DISCOGRAFÍA RECOMENDABLE. DAN AUERBACH

DAN AUERBACH - Keep it hid
(Nonesuch, 09)


A priori puede parecer absurda la publicación del debut en solitario de Dan Auerbach sabiendo del liderazgo que ejerce en The Black Keys y del espacio que se le puede presumir en una banda formada (¿) sólo (?) por guitarra y batería. No parece descabellado, más bien obvio, que cualquier composición procedente de sus manos tiene cabida en su proyecto principal.
Pero apurando un poco, es lógico también pensar que el formato de The Black Keys es limitado y se entiende que Dan guste de acompañarse por una banda más completa, o incluso quedarse sólo ante el micro con la sola compañía de su acústica. Así pues, y también a priori, queda justificada la primera entrega firmada por el señor Auerbach.

Ahora bien, este Keep it hid se me antoja la prueba definitva del talento del autor. Se desprende a lo largo del disco un aura espiritual que apenas aparecía insinuada en los Keys y la negra voz de Dan se basta para hacer grandes canciones que en manos de otro quedarían a mitad de camino. Grabado en su propio estudio analógico y acompañado exclusivamente de amigos y familiares, este es un trabajo libre, purificador y enormemente inspirado, por tanto, necesario. ¡Casi diría que me está gustando más que alguno de los Black Keys!

En el disco abundan blues pesados, a ritmo de medio tiempo, con la saturada guitarra de Dan compartiendo el protagonismo con su prodigiosa garganta, dibujando riffs y solos no muy lejanos a los que perpetra Marc Ribot, como en las impresionantes "I want some more", "Mean monsoon", "Keep it hid" o "When I left the room". Pocos músicos pueden presumir de un ramillete como este ocupando espacio en un sólo Lp. Música vibrante y disfrutable, con deje psicodélico (y esto en su caso no es sino un aliciente exta) .

La baladas le sientan fenomenal a este hombre, extremecedoramente bellas son "When the night comes" y "Goin' home". También hay espacio para el gospel en la inicial "Trouble weights a ton".

Pero hay más, esto es rock and roll y como prueba "Heartbroken, in desrepair", "The prowl", la divertida "My last mistake" o "Street Walkin", que te abofetea con su wah-wah poco antes de acabar para sacarte a la pista a desmelanarte y perder un poco (más) la cabeza...brutal es quedarse corto.

Si escuchadas las anteriores no acabas de convencerte, ponte "Whispered words". Si aún así sigues sin sentirte vivo es que tienes un problema, amigo.


Por Zeta

lunes 25 de mayo de 2009

CRÓNICA. MICROROCK 09

MICROROCK 15 EDICIÓN
Sala Who, Granada
(Sábado, 16 Mayo. 09)














Hace poco hablábamos por aquí del nivel de bandas como The Hollers, exponentes de un renovado espíritu en favor de recuperar el blues y devolverlo al lugar que se merece: los tugurios y festivales más irreverentes y descarnados del país, o lo que es lo mismo, los mejores.
Anteriormente también hablamos del minielepé que editaron Guadalupe Plata durante el curso pasado, y tenemos que volver a referirnos al trío jienense ya que ellos mismos fueron los triunfadores del pasado Microrock, celebrado en la granadina sala (o jaula) Who.


Inició la velada la joven formación Soubar, cuarteto de punk-rock que hizo gala de unas más que buenas formas y un repertorio propio, que no por típico, resulta estancado o limitado. Hacen punk y no engañan a nadie, su versión de los Ramones como muestra para quienes dudan de su buen gusto. Eso sí, en cuanto al sonido tengo que decir que estuvieron un poco enfollonados: apenas se distinguía con nitidez bajo y guitarra. Con todo, fueron animando al personal (sus fans ya venían animadas de casa...) y estuvieron potentes y convincentes.

Justo después les tocaba el turno a Los Malignos, formación instrosurf que ya ha pasado por estas tierras para demostrar sus buen hacer. Ataviados con su uniforme habitual y bien dispuestos entre las rejas arrancaron su espectáculo con su versión más reposada y narcótica, guiados por un omnipresente bajo y una batería sobre la cual descargaban trémolos por doquier, fueron haciéndose con la sala y adentrándonos a los allí presentes en una hipnótica espiral de buen rollo y placer para los sentidos.
Para cuando Matías descolgó su guitarra y agarró el saxo ya todos estábamos plenamente entregados a sus frescos sonidos, entonces acometieron sus canciones más veloces y el delirio nos acompañó hasta el último de sus acordes.

Aún así el plato fuerte de la noche fueron Guadalupe Plata. Por fin bien ponderados cerraron un evento que no puede faltar en nuestras salas cada cierto tiempo, gracias pues a Microsurco una vez más por su acierto y dedicación. Perico apareció endiablado con su ferrys, con solera y un buen par. Al que firma se le dibujó una sonrisa enorme en la cara al comprobar como casi todos los presentes coreaban a
gritopelao los cánticos del sudoroso trío. Tres músicos como tres soles ardientes de verano a media tarde, con ellos técnica y alma se funden para dar forma al blues más genuíno y oxidado que se procura en nuestras fronteras. Todo un powertrio con reminiscencias del Delta y negros corazones que merece dar el salto a primera plana, por justicia y talento, ¡coño!. Los que estuvimos en la noche del Microrock ya sabemos (por si alguién llegó allí con la duda...) del poder de esta música y del goce y disfrute que es capaz de transmitir en nuestros míseros cuerpos...



























En Serie B fanzine nos alegramos de su presencia en la presente final del Lagarto deseando que se alcen con el premio porque, además de todo, son majos!

Por Zeta
Fotos por Cass



lunes 18 de mayo de 2009

CRONICA. LOOP BAR FESTIVAL II

LOOP FESTIVAL II
Sala Industrial Copera, Granada
(24/04/09)

El Loop Bar & Records cumple años y lo celebra con la segunda edición de su festival. Vaya pues en primer lugar desde aquí nuestras felicitaciones. Se trata de un antro sin duda agradable, música agradable (no es difícil escuchar allí a Giant Sand, los Shins, Sígur Ros...), con una decoración, efectivamente agradable, a base de buenos y bonitos vinilos (que dicen también vender, el Histoire de Melody Nelson lo peinan a euro con algo el minuto por ejemplo...) y con una cerveza de barril que no es tan agradable, pero bueno, siempre nos quedaran los tercios, que todo no puede ser. Las tapas, agradables, gracias.

Pero vamos a la música que de eso parecía ir el festival. Con las puertas de la percepción abiertas de par en par nos cuadramos Cass y yo en la Copera justo cuando a los Cuchillo les advertían que les quedaban 3 temas. Lo poco que pudimos verles fue bastante interesante, pues el sonido que el dúo catalán mostraba era bien curioso, original y disfrutable, tan personales que compararlos con unos tWO gallants no es de recibo, folk-rock seco y alucinado como un Dry Martini. Una pena no llegar antes.

Tras la buena y grata impresión de los Cuchillo, era el turno de Nudozurdo. Grupo oscuro, de sonoridades afiladas ochenteras y reflexionada visceralidad. Había algo desconcertante y peliagudo en su arriesgada propuesta que, francamente, es de agradecer. Cambios endiablados repletos de aristas sónicas y crudas. Una buena hostia, sin duda. Highlights para el que escribe: la vibrante "Kamikaze" que fue capaz de hacerme temblar y "El Hijo de Dios" que aunque el riff del bajo me recordó a "Love Buzz", me pareció un gran tema. Buen grupo.

Jägermeister mediante le llegó el turno a Pelle Carlsberg, con las formas de los Belle & Sebastian y el fondo de los Violent Femmes iba a ser una de las actuaciones mejor recibidas a tenor de la respuesta del público, entregadísimo el respetable a un chaval simpático con buenas maneras y mejores intenciones. Con tan solo su voz, su guitarra y un colega al bajo/percusión llenó de buenrollismo una no tan llena Copera. Más que entretenido el chou del sueco que cerró y bordó una gran actuación con el tema “Pamplona”. Bien Pelle. Grande la Comunidad Foral de Navarra.

A lo que luego vino a continuación no sé ni como aproximarme, si son un chiste no tienen puta gracia pero como no lo sean la cosa ya toma tintes dramáticos. Los éstos: Manos de Topo, con un Gallo Claudio con el pelo acomonadieleimporta a las voces que tornan sus ¿irónicas? letras en desagradables alaridos. Una afrenta a la música. Si en tal evento da la casualidad de que por allí paseasen Lemmy y una navaja barbera hubiéramos acabado saliendo en Gente. Además, como unos Lurid Yellow Mist de la vida van con su xilófono que viene de lujo para tocar las naricillas más aún si cabe.
Bueno, tienen su mérito no obstante, desde aquí mis felicitaciones a una gente capaz de vivir de la música pese a tener el aparato excretor a la inversa que el resto de mortales. ¡Ah,! lo del comentario ¿jocoso? en relación a Eva Sanum y si en Granada la conocíamos, ¡buah!, realmente ese señor (¿?) cree tener gracia (¿?) algo (¿?) (...) Ideales para elevar los grados de vergüenzajenismo a niveles estratosféricos.


Bueno, mejor no darle más vueltas, para cerrar las actuaciones los británicos The Wave Pictures, un más que interesante grupo y principal responsable de la presencia de Cass y un servidor en la Copera esa noche. LowFi bailongo, bacilón, despreocupado, saltarín, una banda sin miedo, compactos, inocentes pero también mordaces y potentes. Bellísimas guitarras que van desde la delicadeza que acaricia una voz ("Now You Are Pregnant") hasta la furia y la flama (ese bis enarbolando "Roll Over Beethoven" de Chuck).

Preciosas tonadillas como "I Love You Like a Madman", "Just Like a Drummer", "Strange Fruit For David" o la citada, deliciosa y conmovedora "Now You Are Pregnant" con el batería Johnny Helm a las voces, iluminaron la madrugada granaína. Estos chicos lo saben bien, Johnny Cash is not like Elvis...

Por Med Vega
Fotos por Cass


viernes 24 de abril de 2009

CRÓNICA DE UNA NOCHE ACCIDENTADA. EXTRATONAUTA

EXTRATONAUTA POP FESTIVAL
(Industrial Copera, 28 Marzo)

La pasada noche del 28 de Marzo nos dispusimos mis acompañantes Lupin, Egg y yo, con todo el ánimo y arsenal necesario, a asistir por nuestra propia cuenta (bancaria) y riesgo a la tercera edición del festival Extratonauta.

Ambos portaban sendas sonrisas de camino al Polígono de Armilla, babeantes y excitados, sabedores de lo que nos podía esperar en tal evento. Yo, por contra, tengo que decir que albergaba cierta inquietud ante tal afrenta, desde mi papel de obligado anfitrión. Y a juzgar por lo que nos depararía esa noche, diría que algo en el ambiente ya me hacía presagiar que nuestra velada no discurriría en línea recta.

A nuestra llegada a la puerta de la sala, nos dimos un buen hostión (con perdón) de bruces con la realidad más cruel e ignominiosa: en un frío A4 escrito a mano se nos hacía saber que El Columpio Asesino no actuaría esa noche.

Tendríais que haber visto la reacción de mis secuaces. En todo el polígono se pudieron escuchar los justificados exhabruptos que salieron de las bocas de Egg y Lupin. ¡La desolación y el cabreo hechos poesía!
Ambos eran fanz del Columpio. Casi diría que exclusivamente venían a verles a ellos. Yo les alentaba diciendo que tal o cual grupo de los que completaban el cartel les podrían animar, incluso los sustitutos Notes to Myself, que apenas conocía por un par de temas, podrían aliviar su desamparo...
Pero no, el daño estaba hecho. Pasada la fase de berrinche, les propuse revender nuestras entradas. Había una larga cola esperando comprar en taquilla y no tendríamos problema para recuperar el dinero. Pero ellos, con una entereza propia de los verdaderos valientes, recompuestos pese a acompañarse de los restos de gimoteo, accedieron a entrar y disfrutar del Extratonauta, aun sabiendo que ya nada sería igual.


Abrieron Notes to myself, nosotros hicimos acopio de bebida reconstituyente (cerveza) y tickets para varias rondas, nos situamos entre la escasa gente que había en la Copera y la música comenzó a sonar.
Yo no era un espectador más. Asistía, más tenso que antes, a un espectáculo divertido e incómodo al mismo tiempo: por un lado disfrutaba de las canciones de los malagueños, y por otro, pretendía que mis amigos se sintieran lo mejor posible. Conforme avanzaba la actuación de Notes to Myself, el gesto de Egg y Lupin se fue transformando. No era el Columpio, pero con todo, la marea sónica propuesta por la banda nos impresionó a los tres. Toda una sacudida de feedbacks y delays revestía sus sugerentes melodías pop, casi insinuadas. El ruidazo los musculaban un bajo y batería realmente contundentes.
A regañadientes, concluida su actuación, compartimos nuestras impresiones. La música del grupo no tenía mucho que ver con la del Columpio, pero este tipo de experimentación tipo My Bloody Valentine nos ha gustado a todos desde siempre.

Convenimos en relajarnos con nuevas consumiciones y esperamos sentados a la siguiente banda.
Mama' Baker hicieron acto de presencia, ya con un notable número de público, y acometieron su propia versión noise-pop, más deudora de los Pixies que de otra cosa. Hacía más de una década que descubrimos a este grupo, con su digno debut, Lunar, que ya presentaron en nuestro Pop-zoblanco cuando nuestros rostros poblaban menos vello y ojeras que actualmente. Se acompañaron de un antiguo miembro, un Niño Mutante, a la guitarra solista.


Todas las canciones fueron coreadas por la masa granaína. La banda jugaba en casa y el salto en el sonido fue más que patente. Sonaron "Pablo", "Cuando te vi" y así, casi al completo, todos los imprescindibles temas de su primer album. Clásicos de la tierra interpretados con una milimétrica precisión y una fidelidad al disco casi sonrojante. Mucha potencia y actitud, como siempre.
Aún así, de tan fieles y pulcros que se presentaron a mí me parecieron más fríos y demasiado profesionales. No es por criticar, pero a ese ya decimonónico sonido le restaron autenticidad por ser, precisamente, la imprecisión y suciedad sus principales señas de identidad.
Ya no soy el adolescente que brincaba con esta música y no puedo ni quiero ser objetivo, reconozco que aquello queda muy lejos, y por eso no me cuajó su actuación.
Eso sí, su directo fue impoluto. Quienes vibren aún con su música, seguro que gozarían como críos. A juzgar por el ambiente que imperó durante su actuación muchos todavía siguen disfrutándolos.

A esto, nos damos cuenta que llevamos sin líquido un buen rato. Nos hemos quedado sin tickets y nos disponemos a hacer cola.
Una señorita nos advierte de que nos hemos colado, que la fila es más larga de lo que creíamos.
Y de hecho, cuando buscamos el final de esta, nuestros ojos recorren de lado a lado la sala con una incredulidad acojonante. ¡Madre de Dios!, nos hemos relajado demasiado y hay una espera de tropecientos poperos esperando su ansiado papelajo...

Hacemos intento y esperamos un rato, pero para cuando queremos darnos cuenta somos presos de la ansiedad y la desesperación. Yo no estoy dispuesto a morirme de sed en tal evento...
En un último intento por agarrarme a la vida, me agarro al brazo de Lupin y le suplico que hagamos algo. Es entonces cuando resuenan en mi cerebro las cálidas palabras de mi amigo Cass: "Si a última hora cambiáis de idea y os interesa, estaremos en el Boogaclub viendo a los Little Cobras y a los Hollers, por cinco pavos...."

Justo aquí es donde esta crónica del Extratonauta se convierte en otra cosa:

THE LITTLE COBRAS + THE HOLLERS
(Boogaclub, 28 Marzo)

Poco tardamos en darnos cuenta que el cambio de ambiente nos haría bien. Con una discreta y enfervorecida asistencia de personal, casi todo caras conocidas, eso sí, la doble velada de rock´n´roll se hizo dueña de la noche.
The Little Cobras y The Hollers, procedentes de cádiz y málaga respectivamente, suponen la nueva remesa del joven sello sevillano Discos Monterrey, y yo ya había sido advertido ,como digo por Cass -que danzaba por allí junto nuestro particular aprendiz de Kim Fowley, Toonige Head- de sus buenas maneras antes de que comenzase a sonar la música en vivo.

El trío The Little Cobras nos abofeteó con su enérgico blues-rock y de repente, mis acompañantes, dejaron de lado el lamentable incidente por el que habíamos pasado para así sacarle todo el jugo a lo que nos quedaba de noche. A mí me recordaron de inmediato a los admirados Jon Spencer Blues Explosion, no sólo comparten formato (dos guitarras y batería) sino también actitud y sonido. Toda una celebración de la vida, servida en dosis de tres minutos, con un frenético envoltorio que rezuma rock y roll por todos lados. Las voces de los cuasisemejantes frontmen se mezclan y doblegan a su antojo, dotando al espéctaculo de una capacidad estereofónica digna de ver y escuchar.

Los allí presentes se rendían a los sonidos de callejón y nuestros cuerpos no tenían más dueño que el electrizante sonido de las Pequeñas Cobras... ni que decir tiene que mis amigos Egg y Lupin también se dejaron absorver por la contagiosa atmósfera que campaba en el Boogaclub.

La actuación se nos hizo tan breve que, entre humeantes risas se nos vino encima el comienzo del show que protagonizaron los Hollers. Personalmente he de decir que fueron mi sorpresa particular de la jornada. Al anteriormente dúo se suma un tercer miembro al piano que dota su blues de un genuíno aire piano-bar. Deliciosa fue su actuación: slides, voz gutural, honky tonks, delta del ebr...ujum...Mississippi....varios nombres me vinieron a la cabeza, viejos bluesmen de esos que salvan un alma, aún así, sería injusto citar ninguno. Mejor quedarse con el nombre de The Hollers, apuntarlo a la agenda y seguir su pista discográfica.

A quienes ya les conocieran, seguro que no sorprendieron, pero lo que sí es seguro es que todos los allí presentes babeamos con su música (o eso al menos me pareció a mí...)
Bravo por los dos grupos, y enhorabuena a los organizadores que velan por nuestro bienestar y por el de la cultura rocanrolera en Granada.


Lo que sucedió después del concierto a nadie le importa, mejor dejar aspectos extramusicales fuera de la crónica, pero también podría dar para un par de párrafos...
Después de tanto accidente, mis acompañantes y yo nos fuimos exhaustos y con una sonrisa a dormir esa noche.



Por Zeta